A pesar de las diversas trabas puestas por el régimen, en medio de la más severa crisis vivida por el país en su historia y en un ambiente de polémica en torno al tema de la abstención, los venezolanos iremos a votar este domingo 15 en las elecciones regionales a gobernadores.

He insistido en diferentes espacios sobre la importancia de ir a votar ese día. Continuar expresando nuestro descontento y rechazo al régimen en diversos terrenos de la lucha política y rescatar espacios del Estado vitales para el desarrollo social, como lo son los gobiernos locales, son razones de peso para participar en las elecciones.

La victoria de candidatos democráticos en las gobernaciones permitirá la articulación de gobiernos locales con las personas no desde el chantaje, la represión, el sectarismo y el condicionamiento del modelo dictatorial. También, reforzará la presión sobre el régimen. Presión, que en el caso de la masiva protesta nacional ocurrida entre abril y agosto de este año, desnudó el carácter dictatorial del gobierno al mundo, deslegitimando la Constituyente ilegal impuesta a la fuerza.

La ganancia de gobernaciones para la causa democrática representaría un cambio determinante en el balance de fuerzas contra la dictadura. Imaginemos lo que representaría el apoyo de 23 gobernaciones solo en lo relativo a la protesta y la movilización. Si las protestas entre abril y agosto fueron significativas con las pocas gobernaciones opositoras disponibles, imaginemos el alcance de unas movilizaciones apoyadas por una mayoría de gobernaciones democráticas.

Sin duda, el régimen reconoce el peligro que la participación masiva de las personas en estas elecciones representa para su proyecto opresor y esto puede verse en las campañas de desánimo, los chantajes con alimentos y vivienda y la persecución a candidatos opositores y sus familiares. También son muestra de esto la ubicación en el tarjetón de dirigentes de oposición que no son candidatos para confundir al elector, así como el cierre y reubicación de centros para impedir y dificultar la participación.

Pero esto también es el reconocimiento a la imposibilidad de doblegar el carácter profundamente democrático de los venezolanos. Este domingo volveremos a demostrar nuestro rechazo al modelo dictatorial y empobrecedor. Para vivir en libertad, bienestar y convivencia, continuaremos luchando en los espacios y momentos que sean necesarios.