Desde hace semanas venimos llamando a la conformación de un Frente Amplio. Nos sumamos a otras voces como las de la Conferencia Episcopal, el Movimiento Estudiantil, Conindustria y Fedecámaras, AVERU, Asociación de Rectores y a las Academias y ahora la de los partidos reunidos en torno a la MUD.

Conformar este frente no es fácil: deben superarse diferencias, desecharse ideas preconcebidas, y devolver la confianza a las personas. El desaliento del país, producto de la severidad de la crisis humanitaria, dificulta visualizar respuestas o reconocer posibilidades de esperanza. Hay temor a la decepción y al fracaso, a ser avasallados por la emergencia del colapso actual y la violencia opresiva del régimen.

Es precisamente por esto que tiene tanta importancia y valor la conformación de un Frente Amplio. Porque no es la idea de un sector o de un único grupo: es la expresión de una necesidad compartida por todo el país.

Viene surgiendo de manera espontánea en diversas instancias sociales y responde a una voluntad afín a lo mejor de nosotros. Así lo hemos percibido en reuniones con líderes locales y vecinos en el Municipio Libertador, en la conversación en barrios y urbanizaciones. O en encuentros con empresarios y emprendedores, con miembros de organizaciones de labor social y religiosa, con líderes estudiantiles o defensores de los derechos humanos.

Todos queremos cambiar al régimen y a su modelo destructivo para poder enfrentar la crisis que este ha generado. Todos queremos recuperar condiciones de bienestar y futuro para nuestras vidas.

Y queremos hacerlo juntos.

Hemos vivido los estragos que la exclusión, el divisionismo y el desconocimiento del otro han tenido sobre nuestro país. Ahora podemos ser conscientes del valor fundamental que debe tener para nosotros la restitución de la convivencia y el restablecimiento de la coexistencia democrática.

El motivo principal que nos lleva a organizarnos es el de salvar al país de la terrible crisis humanitaria que estamos viviendo. En nuestro trabajo con las comunidades, hemos visto la capacidad de transformación y cambio de las personas cuando deciden ser los artífices de las soluciones a sus problemas. Por lo tanto, la conformación de un Frente Amplio será posible sólo desde, por y para la gente.

El actual momento nos demanda buscar las formas para operativizar la construcción de este frente. Llevar al plano de las acciones una estrategia que permita su conformación, involucrando a los venezolanos para responder a necesidades y expectativas compartidas.

Para ello proponemos, en lo inmediato, cuatro objetivos:

-Movilizar y reunir el liderazgo local, en los distintos puntos del país, para lograr la representación y articulación efectiva de los diversos sectores nacionales.

-Visibilizar de manera contundente y categórica el rechazo y repudio de los venezolanos a los fraudulentos comicios presidenciales y sus posibles resultados. Expresar la ilegitimidad de este proceso y mostrar las condiciones viciadas en los cuales se produce.

-Llamar a los sectores descontentos del chavismo, dentro y fuera de la estructura de gobierno, a sumarse a este frente, en desaprobación al modelo represivo, de dependencia y clientelar del régimen y en base al restablecimiento de la coexistencia y convivencia democráticas en todo el país.

-Establecer e iniciar un plan de acción nacional, dirigido a cambiar al gobierno y su modelo e implementar las medidas de emergencia para atacar la crisis que este ha generado. El plan de acción nacional reflejará de forma cabal la necesidad de cambio, y el compromiso para lograrlo, de todos los venezolanos.

Nuestro llamado es a la lectura y discusión de lo propuesto en estas líneas, no para imponer criterios, sino para movilizar voluntades hacia la concreción de un verdadero encuentro de los venezolanos. El paso que demos en esta dirección será el paso de todo el país para salir de las tinieblas de la crisis humanitaria que padecemos. Alrededor de esto debemos organizarnos.

Ya es evidente la necesidad de encuentro de todos los factores de la sociedad. Solo nuestra participación y compromiso la hará la posible y le brindará la dirección y la fuerza necesarias para enfrentar la terrible coyuntura en la que nos encontramos.