La parte alta de Carapita contará con un nuevo comedor de este programa social

Foto: Ángel Rivera

Tras un año del inicio del proyecto Alimenta La Solidaridad, llevado a cabo por Roberto Patiño, activista social y dirigente político, la iniciativa ya cuenta con nueve comedores distribuidos en cinco comunidades del Municipio Libertador de Caracas. El pasado viernes 14 de julio se inauguró el noveno comedor de esta iniciativa en el sector El Cardón de Carapita, siendo el segundo en esta zona de la parroquia Antímano.

Este comedor le servirá una comida diaria de lunes a viernes a 67 niños de la zona de la mano de Yusbel Castro, encargada del centro, y de las 35 madres comprometidas que apoyan en toda la logística y elaboración de los almuerzos. Este proyecto ayuda hasta ahora a 795 niños de los sectores populares más afectados de Caracas por la grave crisis alimentaria que azota al país.

“Esto es muy necesario para la comunidad, era lo que estábamos esperando y lo que yo desde hace mucho tiempo había buscado. Había tocado puertas en muchos lugares y no me habían ayudado y por eso le agradezco a Roberto, por la oportunidad”, comentó Yusbel.

A las 11 de la mañana del pasado viernes inició el acto de inauguración. Varias de las niñas que se beneficiarán de este comedor ofrecieron un baile a todos los presentes, entre quienes estaban las madres, colaboradores, Roberto Patiño y su equipo. Luego uno de los niños ofreció un poema en agradecimiento por la labor. Acto seguido, Elizabeth Tarrío, coordinadora del proyecto, dio unas palabras en reconocimiento a todo el esfuerzo realizado para lograr esa nueva meta de Alimenta La Solidaridad.

Siguieron los actos conmemorativos con un baile de música venezolana y una obra teatral en los que participaron los niños del comedor. Y para concluir la celebración, un joven ofreció unas rimas al ritmo del hip hop donde exponía la situación del país.

"Esta acción no va dirigida de gente que tiene a gente que no tiene, sino que todos los que participan en los comedores aportan su grano de arena. Nosotros contribuimos con los recursos y las madres con el talento culinario", señaló Patiño.

Gracias al aporte alimentario que ofrece este proyecto en las comunidades, muchos niños logran completar sus tres comidas diarias. “Estos niños si desayunan no almuerzan y si almuerzan no cenan, como toda Venezuela ahorita (...) El requisito para que los niños vengan a comer aquí es que estén estudiando y que traigan sus tazas identificadas, además de que aprendan a asumir responsabilidades”, explicó Alba Páez, líder comunitaria y encargada del comedor del sector Monserrat en Carapita.

El acto de inauguración culminó entre aplausos, risas y mucha alegría. Luego se cedió el espacio para servirle el almuerzo a los 67 chicos; un plato bien resuelto con salchichas guisadas, plátano sancochado, ensalada de zanahoria, repollo y cilantro, unas rodajas de pan y un jugo de papelón con limón.