Caracas se llenó de solidaridad este sábado 18 de noviembre con el evento Convivencia 2017, donde más de 3.200 personas participaron para vivir un día lleno de actividades recreativas y culturales, en las que el objetivo principal se enfocó en promover valores y buenos principios basados en la solidaridad y la convivencia, pilares de un nuevo modelo político capaz de construir la nueva Venezuela.

Este evento, impulsado por el dirigente político y comunitario Roberto Patiño, quien es fundador del movimiento sociocultural Caracas Mi Convive y el programa Alimenta La Solidaridad, se llevó a cabo en La Hacienda La Vega, lugar que albergó a madres, padres, jóvenes y niños de más de 60 comunidades de Caracas, tales como La Vega, Cota 905, El Valle, Catia, La Pastora, Las Mayas, Carapita, Petare, Cotiza, entre otras.

“La solidaridad es la fuerza que nos une”, con este mensaje se dió inicio a la primera actividad del evento, que consistió en repartir unas pulseras con este lema a todos los presentes para que se la colocaran a la persona que estuviese más cercana, como muestra de unión y compañerismo. Acto seguido, la Schola Cantorum de Venezuela, compuesta por más de 100 niños de más de cuatro comunidades de Caracas, amenizaron el lugar con sus canciones.

Alrededor de las 11 de la mañana inició un rally de la mano del Campamento La Llanada, con actividades y juegos para los niños y jóvenes presentes cuya temática se basó en la conmemoración de los 450 años de la fundación de Caracas. Estas actividades buscaban despertarles ese apego por sus comunidades y su ciudad, para valorar cada aspecto positivo e idear formas de construir la Caracas de la convivencia.

“Para mí los líderes comunitarios son los grandes protagonistas de este día. Son personas que nos han enseñado que como seres humanos tenemos la capacidad de superarnos. Si trabajamos todos unidos podremos sacar este país adelante”, mencionó Roberto Patiño durante su intervención luego del cierre del rally.

Al finalizar las actividades y juegos con cada comunidad, Patiño subió a la tarima para agradecer a todos los presentes por su participación, al igual que a todo su equipo de trabajo. "Solo nosotros, los venezolanos, podemos ser los protagonistas del país que queremos, de una Caracas de la solidaridad", concluyó para darle la bienvenida a los actos culturales que cada comunidad preparó, tales como bailes temáticos donde niños de diversas edades danzaron al ritmo de la música.

Para la diseñadora venezolana Isabella Delfino, colaboradora con el programa Alimenta La Solidaridad, el cambio está en la integración. "La única manera que yo concibo de vivir en Caracas es involucrándome con las comunidades, de ahí es donde nace el cambio. Roberto no es el político que va de puerta en puerta pidiendo votos, él es esa persona que toca la puerta, se la abren, entra a la casa, forma parte de ese núcleo familiar y comienza a trabajar en el cambio", señaló.

Una vez concluidos los bailes de las comunidades a donde llega Caracas Mi Convive y Alimenta La Solidaridad, todos se unieron para disfrutar de un almuerzo en familia, en convivencia.

Entre los invitados a este evento se encontraban el concejal del Municipio Sucre, Andrés Schloeter, y algunos de los diputados de la Asamblea Nacional, tales como Juan Andrés Mejía, Rafael Guzmán, Julio Borges y Miguel Pizarro, la mayoría integrantes de la denominada generación del 2007, a la que también pertenece Roberto Patiño.

El diputado Miguel Pizarro se declaró un admirador del esfuerzo y la dedicación de Patiño. “El trabajo de Roberto es la traducción más concreta del servicio, y eso es lo que hacemos los políticos, servir a nuestro país. Con su labor realiza una constante construcción de liderazgo en las comunidades”, comentó.

Para Alba Páez, líder comunitaria del sector de Carapita, con estas actividades se puede lograr un cambio para Venezuela. “Aquí seguimos batallando, sí vamos a hacer un cambio, lo necesitamos por nuestros chamos que están hoy aquí presentes (...) Aquí estamos por el cambio. Queremos una Venezuela sin violencia”, resaltó.

El evento transcurrió durante todo el día con un ambiente fresco y de armonía. Niños corrían y jugaban entre los jardines, madres conversaban y comunidades se unían bajo un mismo lema, mientras el maestro Aquiles Báez animaba con la melodía de su guitarra, junto a la agradable voz de la cantante Ana Isabel Domínguez para el cierre de la actividad.

“La solidaridad se convierte en la clave para resolver problemas que nos aquejan a todos. La única posibilidad para salir adelante es haciéndolo juntos, donde todos tenemos algo que aportar. El día de hoy se vive la Venezuela posible”, mencionó el concejal Andrés Schloeter.